Sin nuestros hijos, nada que festejar

 

“Nada que festejar el 10 de Mayo, si no están nuestros hijos con  nosotras”, señala Alma Graciela López Dimían, madre de  Diego Armando, que desapareció el 13 de agosto del 2011.

 

Entrevistada en el monumento a la madre que se localiza en el Centro de la Ciudad, donde colgó un globo rojo y pegó una cartulina con la leyenda, “las madres de los hijos desaparecidos, no tenemos nada que festejar”, dijo que como ella, cientos de madres viven día a día el calvario en busca de sus hijos, no tienen que celebrar.

 

Las autoridades nos dan puras largas para encontrar a nuestros hijos desaparecidos, “así, sin ellos, no hay festejo, han pasado muchos años y seguidos su búsqueda”, prácticamente muertas el vida.

 

 

Por otro lado, dijo que la falta de titular en la Comisión de Atención y Reparación a Víctimas, ha retrasado la entrega de apoyos a las madres de los desaparecidos.

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