Exigen justicia en la sexta caminata por la paz

 

En la pandemia, la violencia no tuvo cuarentena, en Morelos no podemos acostumbrarnos a las ejecuciones, a ver los descuartizados, a seguir siendo el primer lugar de secuestros en el país, “esto no puede seguir más, se necesita paz social”, pidió el  obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro en su homilía al concluir la sexta caminata por la paz,  y señaló, que un pueblo herido necesita reconstruir el tejido social para encontrar la paz.

 

A diferencia de otros años, en donde un mar de gente de los municipios participa en las caminatas por la paz, hoy por la pandemia se hizo de manera virtual, solo con una mínima participación de los sacerdotes de Morelos, religiosos y escasos representantes de los medios de comunicación, todo se centró en la misma catedral.

 

La marcha, que se vivió en oración y se dieron cuatro testimonios en igual número de puntos de rezo, ahí mismo en catedral, cargando una cruz de madera y la virgen de los milagros, el consejo diocesano acompañó en oración.

 

En una carta, los primeros que hablaron, fueron los padres de jóvenes asesinados en la Antonio Barona de Cuernavaca, y exigieron justicia y freno a la violencia en Morelos.

 

En el segundo punto, dos testimonios de cobro de piso, en donde las comerciantes tuvieron que dejar su comunidad por temor a que fueran asesinadas, mientras que el dueño de un mototaxi, mejor se dedicó a otra cosa por miedo a correr la misma suerte de alguno de sus compañeros que no le entraron a pago de piso, los testimonios en cartas, terminaban con la misma frase, necesitamos paz en Morelos y las autoridades no hacen nada al respecto.

 

En la tercera parada, Rafael Osorio, médico, sobreviviente del Covid dio su testimonio y llamó a la población no bajar la guardia ante los elevados contagios.

El cuarto y último paso en la procesión, previo a la misa en catedral, fue el testimonio de Feminicidio, la madre de una víctima, mediante una carta que se leyó, pidió a las autoridades se frene los asesinatos en Morelos, “a mi hija nadie me la regresará, pero nuestra familia no quiere que otra familia viva la tragedia que vivimos”.

 

Ya en la misa, en voz del obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, dijo que la violencia es la que no se ha puesto en cuarentena.

 

“Grupos delincuentes como dueños de la vida humana tomando cotos de poder y jóvenes por lavado de cerebro entran a las filas, (…) las ejecuciones, lavado de dinero, cobro de piso y la impunidad que muestra focos rojos, basta se han corrompido las instituciones aunque haya marco legal y si no se cumple lleva a una crisis a los jueces, dirigentes sindicales y la gente pierda la fe ya no creemos, nos preocupa la polarización y división de poderes y se pierden contrapesos democráticos”.

 

El líder de la curia católica en Morelos, mencionó además que la tasa negativa de crecimiento, “es el peor en creación de empleo 63 por ciento de la informalidad, Puente de Ixtla, Cuernavaca, Jiutepec,  los descuartizados, los homicidios, secuestros, Morelos primer lugar en secuestro por cada 100 mil habitantes”.

 

Antes de finalizar su homilía, el obispo dijo que la iglesia, es un hospital de campaña después de una batalla, “la desilusión por la falta de democracia, por la superficialidad y manipulación del voto,  juegan con la pobreza de la gente para salir adelante, la corrupción, impunidad, el aborto y eutanasia que sufren un cáncer”.

 

Por último llamó a los distintos órdenes de gobierno a trabajar intensamente para recomponer el tejido social, recuperar la paz y poner freno a tanta violencia.

 

 

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